Braian Robert, presidente de la Asociación de Ganaderos y Agricultores de Bahía Blanca.
Con un balance entre la cautela económica y la ambición por nuevos proyectos, el presidente de la Asociación de Ganaderos y Agricultores, Braian Robert, destacó el inicio de obras clave, la implementación de tecnología de vanguardia y el fortalecimiento del gremialismo rural al analizar la situación actual de la entidad.
En principio destacó la actual situación económica y financiera de la institución, la que permite desarrollar los proyectos planeados oportunamente, así como otros que se han generado en este tiempo.
“En medio de esta coyuntura, podemos decir que la institución continúa saneada. Y esto es mérito de las gestiones anteriores que han seguido una misma línea, permitiendo que hoy tengamos todo en regla, tanto en balances como en personería jurídica, lo que nos habilita focalizarnos en otras propuestas”, aseguró.
—En cuanto a infraestructura se comenzó con una obra muy esperada. ¿De qué se trata?
—Estamos muy contentos por el arranque de la última etapa de un proyecto que se inició durante la presidencia de Enrique Fortunato (NdR: 2013-2017). Posteriormente, en la gestión de Daniel Gallego (2017-2022) se debió postergar por falta de recursos y, finalmente, fue retomado en la administración de Mariano D’Amore (2022-2025).

Braian Robert (centro), junto al tesorero Juan Abraham (izq.) y al secretario Ignacio Alvarez (der.), en un sector de obras en el predio de la institución.
“Consiste en la finalización de un salón de 200 m² destinado a conferencias, remates virtuales y eventos sociales. Es algo que haremos de forma escalonada para cuidar el financiamiento de la entidad”.
—Además de este nuevo salón, ¿qué otras mejoras se están realizando en las instalaciones?
—Seguimos con el mantenimiento cotidiano y con remodelaciones menores. En el predio ferial estamos mejorando la playa de camiones y reemplazando las luminarias por unas LED más modernas. También mejoraremos la estética de las oficinas con trabajos de pintura y otros detalles.
—En el área administrativa habías comentado una innovación importante relacionada con la inteligencia artificial. ¿Cómo impacta esto en la actividad diaria de la AGA?
—Estamos modernizando el funcionamiento contable. Se creó un programa con inteligencia artificial para el área administrativa que va a simplificar mucho el trabajo diario de los empleados. También nos encontramos actualizando los canales de comunicación y las formas de pago, adecuándonos a lo que requieren los tiempos hoy en día.
—La formación y capacitación siempre han sido pilares de la entidad. ¿Qué novedades hay en este sentido?
—Es un tema que siempre tenemos presente. Actualmente, estamos trabajando para la firma de tres convenios con la Universidad Nacional del Sur, puntualmente con el Departamento de Agronomía, para pasantías y para una colaboración macro. También diagramamos futuras capacitaciones con la Bolsa de Cereales y Productos y trabajamos codo a codo con el Ateneo Rural Bahía Blanca, que es fundamental para la formación de nuevos dirigentes.
—Justamente, ¿cómo sigue el vínculo con el Ateneo Rural tras el reciente cambio de autoridades?
—La sinergia es excelente. Para nosotros la renovación dirigencial es un proceso, ya que no se da de un día para el otro. Los chicos del Ateneo Rural tienen un lugar en la comisión directiva y participan de nuestras reuniones; eso es vital para el crecimiento institucional.
—A nivel regional la AGA tiene una participación activa en Zona VII de Carbap. ¿Qué planes hay para el próximo encuentro en Bahía Blanca?
—En agosto seremos sede de la reunión zonal. En tal sentido, la idea es mostrar cómo trabaja la institución, qué acciones realizamos y cómo manejamos nuestros procesos. Creemos que del intercambio con otras rurales nos nutrimos todos, desde qué sistema contable usa cada una hasta cómo se manejan las patrullas rurales, por ejemplo.

—¿Qué se le ofrece actualmente al productor asociado a la institución?
—El principal beneficio es el gremial; es decir, la lucha por el impuesto inmobiliario, las tarifas de transporte o la relación con las autoridades municipales por los caminos viales o la Patrulla Rural. Se trata de acciones que, muchas veces, no son tangibles, pero que se hacen e insumen mucho tiempo y recursos. Por caso, hemos comprobado que de todas las gestiones que realizamos menos del 20 % tienen éxito y que las no resueltas es porque obedecen a cuestiones que nos exceden. En este sentido, hay que aclarar que los resultados de las acciones gremiales benefician no solo a los socios de nuestra entidad, sino que comprenden a todo el sector agropecuario de la zona de influencia.
“Asimismo, en estos días estamos trabajando en el armado de una carpeta con convenios y beneficios en diferentes empresas locales, sumados a los que ya ofrece Carbap, con el objetivo de darle más alternativas a los socios de la AGA”.