Paradoja del campo: entre una cosecha generosa y números que vuelven a caer en rojo

07 abril 2026

Desde la Sociedad Rural de Río Cuarto se indica que el giro inesperado en el escenario agrícola responde a factores externos, principalmente el conflicto bélico en Medio Oriente.



   Los productores agropecuarios de la región se encuentran ante una situación contradictoria al inicio de la campaña gruesa 2025/26. A pesar de que se espera una gran cosecha de granos gracias al manejo tecnológico y a las lluvias de febrero y marzo que aliviaron el calor extremo de enero, los rendimientos proyectados ya no garantizan un resultado económico favorable.

   Así se indica desde la Sociedad Rural de Río Cuarto, donde se analizó en detalle la coyuntura que atraviesa el sector.

   El giro inesperado en el escenario agrícola responde a factores externos, principalmente el conflicto bélico en Medio Oriente. Esta situación ha disparado el precio de los combustibles y el gas, insumo crítico para la producción de urea en el Golfo Pérsico.

   Según datos del Foro Económico Mundial, el 46 % del comercio global de urea proviene de esa zona, y cualquier interrupción amenaza con disparar la inflación de alimentos a nivel mundial. En el mercado local, el combustible ha subido más del 21 % desde el inicio de la guerra el pasado 28 de febrero.

“De no mediar cambios, la superficie destinada al cereal podría verse severamente reducida, afectando el ingreso de divisas al país”.

   “Esta suba, sumada al encarecimiento de los fertilizantes, ha modificado radicalmente la ecuación económica de los productores, dejando en rojo las proyecciones que inicialmente eran ajustadas”, se describió.

   Frente a este panorama, el sector recibió positivamente la implementación de un buffer por 45 días en el precio de los combustibles de YPF, esquema al que se sumarían otras petroleras. Esta medida busca dar previsibilidad durante los meses de abril, mayo y junio, período de mayor consumo por la cosecha y el transporte de granos.

   Sin embargo, estas acciones —según la SRRC— podrían ser insuficientes. El panorama para la próxima campaña fina es sombrío: el costo de la urea ha escalado tanto que, según un estudio de FADA (Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de la Argentina), lo obtenido por la venta de trigo no alcanza para cubrir costos e impuestos.

El pedido de quita de retenciones

   Para evitar el declive del sector, los productores insisten en una herramienta central que depende del Gobierno Nacional: la quita de retenciones. A pesar de las bajas dispuestas en diciembre, los granos siguen soportando una carga tributaria significativa para exportar:

—Soja: 24 %.

—Maíz y sorgo: 8,5 %.

—Trigo y cebada: 7,5 %.

—Girasol: 4,5 %.

   Desde el sector sostienen que, ante un contexto mundial crítico, se requiere una reacción inmediata similar a la aplicada con los combustibles, para proteger los cultivos que sostienen la economía del interior.

Fuente: SRRC