Hacienda: ¿Por qué los precios están en un tobogán?

18 septiembre 2023

Un mercado de competencia perfecta, como el de ganados y carnes, aparece influenciado por factores exógenos que generan movimientos alcistas y posteriores caídas. Análisis del Rosgan.



   El último remate de Rosgan mostró cómo la realidad argentina está en pleno proceso electoral y la seca, que aún no terminó en muchas regiones del país, produce un movimiento de precios como si estuviéramos en un tobogán.  

   Un mercado de competencia perfecta, como el de ganados y carnes, está influenciado por factores exógenos que generan movimientos alcistas y posteriores caídas, aunque los precios queden en un escalón superior.

   A la fuerte recomposición de este agosto, en una cadena con precios muy atrasados, se produjo un raid alcista demasiado abrupto que, en pleno proceso electoral, puso en la mira sus mercados y actores, y todas las sugerencias posibles de morigeración por parte organismos oficiales estuvieron al orden del día.  

   Pero estas acciones oficiales no tuvieron más fuerza que la realidad del consumidor, que no pudo convalidar con su demanda la compra de carne a nuevos valores alejados de las posibilidades de sus flacos bolsillos.

El mes de agosto pudo dividirse en dos quincenas claramente diferenciadas para la invernada.

   La primera quincena con aumentos importantes, pero que no copiaban a Cañuelas. La segunda, en tanto, con una escapada de valores sorprendentes que arrastraron a muchos remates de invernada a precios récords. Esta corrección chocó con la realidad y, tanto Cañuelas como los remates actuales de invernada, muestran una situación de aumentos consistentes, pero no alocados. 

   En un mes y medio se vivieron todas las emociones como en un tobogán. La ganadería, y por supuesto la carne, subían por el ascensor, mientras el consumidor caminaba por la escalera. Hoy, la realidad muestra a la ganadería en un escalón superior recuperando precios después de mucho tiempo, pero ajustado a la realidad de un mercado signado por la capacidad de demanda de los argentinos. 

    En estos meses ocurrieron acciones que afectan a los mercados desde la devaluación del 22 %, que terminó siendo copiada por la hacienda, como el conjunto de medidas que todos los días aparecen, pero que no logran frenar un corrimiento de precios inflacionario que golpea a todos los estratos de la sociedad.

En términos reales, la ganadería todavía corre de atrás al proceso inflacionario que vive el país.

   Los precios de este remate vuelven a recuperar casi un 25 % de valores comparados al remate habitual de agosto, mostrando una recuperación de precios que es tan necesaria para el productor que debió soportar una seca que le ocasionó una descapitalización fenomenal.

   Si bien los pronósticos auguran que lo peor ya pasó, hoy el proceso electoral enturbia un sector que debería trabajar tranquilamente para proveer alimentos al mundo y generar un ingreso de divisas tan necesario para el país.  

   Un párrafo aparte es tener muy en cuenta el plazo de venta de los lotes en un momento como el actual. Ya no es la venta promedio a 30 y 60 días, sino que existieron muchos lotes a 30 días y fuera de tiempo dos a 180 días. El diferencial de precios que se logran en períodos de tasas de interés altas modifica los valores de colocación, con lo cual los precios promedios pueden tener distorsiones, a los cuales hay que estar muy atentos. 

   Los precios promedios de este remate para las distintas categorías fueron los siguientes:

—Terneros $ 891,77 (dos lotes vendidos a 180 días con un precio de $ 1.400, incorporándolos convierten al promedio en 910,27).

—Terneros/as, un promedio de $ 829,82.

—Terneras, $795,52; novillitos, $ 833,95; novillos, $ 776,43; vaquillonas, $ 734,74; terneros Holando, $ 618,30 y vacas de invernada, precio promedio, 551,61 pesos. 

Fuente: Prensa Rosgan