La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) expresó su satisfacción ante los recientes fallos judiciales que vuelven a marcar un rumbo claro en relación al cobro de tasas municipales, particularmente aquellas vinculadas a la red vial rural.
“En los últimos días, decisiones judiciales en distritos como Daireaux y Azul se suman a una línea jurisprudencial que ya había tenido un antecedente relevante en Carlos Casares, donde la productora Andrea Passerini obtuvo un fallo firme que declaró la ilegitimidad del cobro de la tasa vial ante la falta de prestación efectiva del servicio”, se sostuvo.
“Estos pronunciamientos consolidan principios básicos que Carbap viene sosteniendo desde hace años: una tasa solo puede ser exigida cuando existe una contraprestación concreta, medible y verificable. Cuando ello no ocurre, el tributo se transforma en un impuesto encubierto, violando garantías constitucionales esenciales”, se agregó.
También que, en el caso de Azul, la Justicia avanzó —incluso— sobre la validez formal del tributo, declarando su inaplicabilidad por no haber sido aprobado con la mayoría constitucional requerida, lo que refuerza la necesidad de respetar los procedimientos legales en materia tributaria.

Asimismo, que distintos procesos judiciales en la provincia de Buenos Aires reflejan una problemática extendida: productores que pagan tasas viales sin que exista un mantenimiento adecuado de los caminos rurales, situación que ha generado un creciente número de reclamos y acciones judiciales en múltiples distritos.
“Desde Carbap entendemos que estos fallos no solo resuelven casos particulares, sino que envían una señal institucional contundente: la presión fiscal no puede sostenerse al margen de la legalidad ni desligada de la prestación efectiva de servicios”, se explicó.
“El campo no rehúye sus obligaciones. Por el contrario, exige reglas claras. Transparencia en el uso de los recursos y una correspondencia real entre lo que se paga y lo que se recibe”.
También que la red vial rural es una herramienta clave para la producción, la educación, la salud y el arraigo, y su deterioro no puede convivir con niveles crecientes de carga tributaria.
En este contexto, Carbap insta a los municipios a revisar sus esquemas de financiamiento, priorizar la eficiencia en la gestión y garantizar que cada tasa tenga sustento en servicios reales. La judicialización de estos conflictos, lejos de ser el camino ideal, es la consecuencia de la falta de respuestas concretas.
“La transparencia y la contraprestación no son consignas: son la base de un sistema justo y sostenible”, se concluyó.
Fuente: Prensa Carbap